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La vuelta a casa del hijo pródigo

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El canterano onubense, David Alfonso, protagonista de las entrevistas en ‘Coma Tapas&Punto’. Formado en las categorías inferiores del Decano, pasó por todas los equipos mostrando su nivel y proyección. Debutó en Tercera División con el filial siendo jugador cadete y como juvenil de primer año alternaba partidos con los dos equipos juveniles y el Recre B. Hace dos años tuvo la oportunidad de dar el salto al FC Barcelona, donde creció como jugador y persona. Tras proclamarse campeón de la ‘UEFA Youth League’, el habilidoso extremo retornó a casa. Tras con probar este verano con el primer equipo ahora trata de reencontrase con su mejor versión en el Atlético Onubense. En el ámbito más persona, David nos contó sus proyectos. Centrado en sus estudios, se congratula de estar rodeado del mejor pilar para seguir trabajando y creyendo en sus posibilidades, sus padres, su abuelo y sus amigos.

Volver a casa nunca puede ser un paso atrás cuando se lleva a gala los colores albiazules. Cuando uno se forja en el verde de la Ciudad Deportiva, en esos viajes rodeado de compañeros que compartían las mismas ilusiones y luce con orgullo el escudo del club más antiguo de España. Ni siquiera estar dos años tocando con la palma de su mano lo máximo de lo máximo. Es en esos momentos cuando se valora todo el trabajo realizado desde la base, el esfuerzo de todos por hacer las cosas bien y el formar parte de un club humilde, pero grande en cariño y en simbología.

Por eso, la vuelta de David Alfonso a su casa, a su Recreativo de Huelva, le ha supuesto devolverle la sonrisa. Asume con naturalidad que es uno más en el Atlético Onubense, en el que intenta aprender a mejorar de la mano de Iván Rosado y su equipo técnico. Sin dejar de perder de vista en el horizonte su objetivo, tiene claro que es el fútbol el que debe hablar por él y el que debe marcar hasta donde podrá llegar esta temporada.

En una amplia entrevista, el futbolista pasó este jueves por ‘Coma Tapas&Punto’, donde recordamos su paso por las categorías inferiores del Decano, su estancia en el Barcelona y su vuelta al Decano, además de hablar de sus proyecto personales de futuro. Pasado, presente y futuro.

Nombre: David Alfonso Romero.
Posición: Extremo izquierdo o derecho.
Altura: 1,69.
Peso: 66.
Procedencia: El Juvenil A del Barcelona.
Edad: 19 años.
Lugar de nacimiento: Huelva.
Temporadas en la cantera: Esta es mi novena temporada. Estuve ocho años, dos en el Barcelona y ahora esta es mi novena.

– Recordando tus inicios, ¿en qué equipos militaste antes del Recreativo? ¿En qué categoría diste tus primeros pasos en el fútbol?

Yo empecé en el Atlético Colón, que era el equipo de mi colegio. Estuve desde prebenjamín de primero año hasta benjamín de primero, y ya como benjamín de segundo año me fui al Recreativo.

– ¿Cuando empezaste en el Recreativo de Huelva? ¿Qué tal fue esa primera temporada?

La verdad es que estaba un poco nervioso porque era la primera vez que dejaban a tus amigos del colegio, pero también es cierto que me adapté rápido. Había un grupo de jugadores que eran muy buenos, algo que se vio a lo largo de los años. Desde benjamines fuimos compartiendo y haciendo vestuario. Estuvimos hasta cadete, lo que era la base y estuvimos m muchos años. Conseguimos formar un grupo muy bueno y lo que fue la adaptación no tuve problemas. Recuerdo que la pretemporada comenzamos en la Ciudad Deportiva, pero los entrenamientos durante el invierno lo trasladaban al Saladillo. Yo era benjamín de segundo año, pero empecé directamente a jugar en el alevín de primer año. No empecé con los de mi edad, siempre estaba jugando con los de un año más.

– ¿Qué etapa recuerdas con más cariño en tu estancia en la cantera del Decano?

Tengo un recuerdo muy bueno desde que entré. Si es verdad que he estado viviendo la etapa buena porque cuando yo entré en el Alevín B el club aún estaba en Primera División y para mí el Recreativo, lo sigue siendo ahora, es mi equipo. Si tengo que quedarme con una etapa, a partir de cadete porque ya ahí te vas acercando más a lo que un futbolista quiere, que es sentirse de verdad futbolista. A lo mejor tenía la suerte de entrenar con el filial e incluso siendo cadete de segundo año debuté con el Recre B, en Tercera con Juan Palma y Antonio Segovia de segundo. Uno va creciendo futbolísticamente y lo que estaba trabajando se iba viendo poco a poco, e iba viendo sus frutos. Entonces, esa etapa la recuerdo con mucho cariño.

– Se te conoce por tu buen hacer en ataque, siempre en banda. ¿Pero siempre has jugado en esa demarcación?

Desde que entré en el Recreativo, tanto en fútbol-7 ,con un 3-1-2 donde jugaba arriba, como en el fútbol-11. Siempre jugaba en la banda izquierda o la banda derecha, más habitualmente y también incluso en la mediapunta. El jugar por medio, con algo de libertad, también me gusta mucho y me siento cómodo.

– ¿Cuales crees que son tus virtudes dentro del campo y en qué crees que deberías mejorar?

Creo que soy un jugador que soy habilidoso con al balón, tengo velocidad y le puedo dar bastante amplitud al equipo, pero también soy un jugador que a veces le doy esa pausa a la hora de tener el balón, de aguantarla y de venir de cara, recibir.. Y en cuanto a mejorar, si es verdad que aunque en fútbol-7 marcaba muchos goles, yo creo que a día de hoy necesitaría tener esa picardía. Me refiero a marcarme una cifra de goles y exigirme en ese aspecto un poco más. Creo que es algo que en mi posición se me exige.

– ¿Que recuerdo tienes de tu etapa en el Barcelona?

Fueron dos años muy buenos, tanto en recuerdos como en formación. Llegas desde el Recreativo conociendo lo que era jugar en División de Honor, de hecho había jugando siendo juvenil de primer año. Pero llegas allí y te das cuenta que aún siendo juvenil estás en un sitio en el que se trata a la plantilla con un fútbol más profesional. Uno veía que lo que hacía el Barça Juvenil lo hacía el Barça B o incluso el primer equipo. Ellos allí tienen esa dinámica y al futbolista, cuando se siente futbolista -los que juegan sabe lo que se siente-, es muy gratificante. Me refiero a protocolos antes de entrenar, que si una charla con la nutrición o luego un fin de semana, o el día antes del partido, en un hotel. Todas esas cosas que rodean al mundo del fútbol y que vas conociendo, y la verdad es que deja un recuerdo increíble. Si hay algo que destacar, el año pasado cuando nos proclamamos campeones de Europa. Un recuerdo que voy a tener para siempre. El hecho de estar toda la temporada trabajando, día a día y al final ves que una competición de esa magnitud, en la que consigues llegar a la final y ganarla con esa superioridad. El grupo disfrutó muchísimo.

– Y para un chico de Huelva, ¿que supuso vivir alejado de su familia en unas instalaciones como La Masía?

Es cierto que el cambio es muy radical. De hecho yo mismo lo pensaba, tenía 16 años y me consideraba una persona madura, pero hasta que no estás allí y ves que pasan los días y no estás con tus padres, con tus amigos.. La verdad es que se te hace duro y hasta que no lo vives no sabes lo que es realmente. El Barcelona te daba todas las comodidades para que estuvieras de la mejor manera posible. La estancia con los compañeros era muy buena, dormíamos por parejas siempre con compañeros de equipo, había un comedor donde comíamos y desayunábamos todos juntos. Luego las clases eran allí, en La Masía, entonces mi rutina era ir por la mañana a entrenar, volvía, comía allí y bajaba a la planta primera donde daba las clases con mis compañeros de equipo. Prácticamente eran las 24 horas conviviendo con ellos y eso, quieras o no, hace que la adaptación sea mucho más rápida.

– ¿Fue el título con la selección cadete un punto de inflexión en tu joven carrera? ¿Qué recuerdas de esos días?

La verdad es que si. Creo que ese torneo fue un punto de inflexión en mi carrera, antes y después del Recreativo. Si es verdad que llevaba toda la vida en el Recreativo, siempre jugando como a mí me gusta, como se hacer, mi forma de jugar.. Pero el hecho de hacerlo delante de tantas personas y además, en ese torneo tuve mucho más acierto de cara al gol y conseguí marcar siete goles en cuatro partidos. Entonces, quieres o no llamabas la atención. Creo que adquirí tanta confianza en mí mismo a partir de ese torneo, que mi forma de jugar mejoró. En realidad era la misma, pero era como una mejor versión de mi mismo.

– En esa etapa, como cadete, tuviste que sufrir y conocer de primera mano el lado negativo del fútbol, con una lesión de gravedad. ¿Qué aprendiste en esos momentos?

Ahí es donde más se aprende, en las lesiones. Es realmente cuanto te conoces a ti mismo. Por desgracia no ha pasado solo una vez sino dos. Yo en categoría alevín, en un entrenamiento con la selección andaluza, en una jugada en la que intenté regatear al portero se me dobló la rodilla y tengo un recuerdo horrible, con un dolor terrible. Nunca había tenido una lesión de gravedad y en un principio me dijeron que tenía el cruzado roto y a un niño de 9 años decirle que no iba a poder jugar más al fútbol.. La verdad es que me afectó bastante, pero creo que a partir de ahí yo decidí trabajar para mí mismo, para mi futuro y creía que era lo mejor que podía hacer. Centrarse en la recuperación y luego ya se vería si podría o no volver a jugar al fútbol. Y eso fue lo que ocurrió, me recuperé perfectamente y al final no tuve el cruzado roto como se me diagnosticó en un principio, y pude jugar al fútbol. A partir de ahí aprendí mucho porque en las buenas todo el mundo está contigo, pero en las malas por desgracia estás un poco más sólo. La familia y los amigos siempre están ahí, pero luego están esas personas que a lo mejor sólo están en las buenas. Aprendí muchísimo, tanto en la lesión de cadetes en la que estuve ocho meses sin jugar como en la que tuve cuando alevín. Siendo cadete ya tenía la experiencia de la anterior lesión y simplemente me lo dije a mí mismo. ‘David, es otra piedra más en el camino que tienes que superar’. Yo tenía plena confianza en que lo iba a hacer. Y así ocurrió, pude volver a recuperarme y a jugar tal y como a mí me gustaba. Sin ningún tipo de molestia. Es verdad que al principio cuesta volver, porque la cabeza inconscientemente te está protegiendo, pero una vez empiezas a jugar te olvidas de todo.

– Siendo juvenil de primer año, tuviste la oportunidad de jugar en el División de Honor y de hacerlo en el filial, en el año en el que el filial logró el ascenso a Tercera División. ¿Fue tan intensa como indica los números que acumulaste?

Esa temporada sí que fue un poco intensa. Acumulé bastantes partidos, incluso también con el Juvenil B en Liga Nacional. Yo tenía a lo mejor un partido el fin de semana, yo entrenaba con el Juvenil A desde el principio de la temporada, pero ya a la mitad jugaba también con el Juvenil B porque el entrenador, Alberto Ponce, consideraba que tenía que bajar. Yo era uno más, bajaba para echar una mano y a lo mejor pasaba que el día siguiente tenía que ir con el filial. De hecho había fines de semana que jugaba dos o tres partidos. A cualquier jugador de fútbol eso le encanta porque lo que nos gusta es jugar y si acumulas más minutos, pues perfecto. Obviamente con cabeza, para evitar el tema de lesiones y sobrecargas. Si las piernas y el cuerpo te lo permiten, pues adelante.

– ¿Cuando decidiste, cuando terminó tu etapa en el Barcelona, que querías volver al Recreativo? ¿Quién se puso en contacto contigo?

Era verano y no tenía contrato con ningún equipo. Me llamó Óscar Carazo y me dijo que si me apetecía volver al Recreativo y como lo veía. Yo le dije que siempre iba a estar encantado d volver al Recreativo, el equipo de mi ciudad y mi sueño siempre ha sido jugar en el Colombino, como cualquier jugador de Huelva. No me lo pensé y dije que sí, que encantado de venir al Recre. Al principio solo era entrenar con el primer equipo y obviamente si el entrenador lo consideraba ya se vería lo que pasaba. Pero el simple hecho de poder entrenar, de ponerme la camiseta del Recreativo, la verdad es que me hizo mucha ilusión.

– Tras hacer la pretemporada con el primer equipo, ¿se te ha transmitido desde el club que cuentan contigo con ellos en forma de entrenamientos o alguna oportunidad de cara al futuro?

Yo tuve la suerte de hacer la pretemporada con el primer equipo y el entrenador consideró oportuno que en esa demarcación no daba el perfil que buscaba. Entonces se decidió que para jugar más podía optar de hacerlo con el filial. El tener oportunidades con el primer equipo es algo que debo ganármelo en el campo, no creo que tenga que estar hablado ni firmado. Eso es algo que tiene que darse si yo soy capaz de demostrarlo en el campo.

– En el filial, poco a poco has ido ganando protagonismo hasta ser titular en la jornada pasada en Palos, ¿contento por cómo está marchando todo?

Hasta ahora estoy contento. Yo llegué al equipo tras un pequeño parón de dos semanas, en la que estaba decidiendo quedarme o irme, por lo que me afectó en lo que era el rendimiento físico. El hecho de que mis compañeros ya hicieran la pretemporada y estuvieran entrenando, hizo que estuviera un poco por debajo de mi nivel. Creo que poco a poco, semana tras semana, con los entrenamientos he ido cogiendo la forma aunque todavía no estoy al 100%. Pero poco a poco voy aumentando y estoy contento en ese aspecto. Lo que uno busca es darlo todo y creo que poco a poco lo estoy consiguiendo.

– ¿Eres de la misma opinión del ‘míster’, Iván Rosado, que el objetivo es la permanencia? ¿Hay materia prima para soñar con mirar más arriba?

Creo que la opinión del entrenador, de base, es muy buena. Es verdad que la División de Honor es una categoría que no conocíamos y no sabíamos cómo iban a ser los rivales. También es complicado adaptarse a los terrenos de juego, a los campos que nos vamos a encontrar, pero creo que hay una muy buena materia prima y somos un equipo que aún no hemos dado todo nuestro potencial. En mi opinión hay margen de mejora y yo creo que si conseguimos mantenernos al mismo nivel que estamos ahora mismo, podemos soñar con algo más bonito. Pero primero hay que pensar en el día a día, en el siguiente partido y una vez que se juegue, en el siguiente. No tenemos que mirar en el largo plazo, solo a nuestro más inmediato rival, el Peñarroya por ejemplo.

– A nivel general y con tu experiencia tras todos estos años, ¿cómo ves a la cantera del Recre esta temporada?

La verdad es que no he tenido la oportunidad de ver partidos de los juveniles o los cadetes, y no puedo hacer una valoración. Yo vengo de un equipo en el que se exige el 200% a cada jugador y en mi equipo la exigencia es exactamente la misma. Pero cuando se está en el Barcelona, aparte de ser un equipo es una selección, con jugadores escogidos de todo el mundo. Entonces, el nivel que hay allí es brutal, es una competición interna muy alta y a lo mejor el Recreativo no tiene esa suerte de poder elegir a jugadores de toda España, pero mis compañeros y entre nosotros mismos nos exigimos el máximo. Si no hay competencia entre jugadores no hay mejora, entonces si en el día a día nos exigimos el 100% vamos a mejorar.

– ¿Qué jugadores de la cantera ves con proyección para llegar al primer equipo?

Hay jugadores en mi equipo que tienen muy buena materia prima como son Nené, Ale Soler, Diego, Ponce.. No solo yo me doy cuenta, entrenadores del primer equipo o el director deportivo también se dan cuenta. Creo que hay una buena base y eso es importante. Al fin y al cabo el hecho de que haya jugadores que se vean con esa proyección, hace que todo el equipo suba un peldaño más.

– ¿Por qué crees que hay futbolistas que destacan en categorías inferiores y que luego se quedan por el camino, y en cambio otros que están en un segundo plano acaban llegando?

Creo que es un tema de la constancia y tener los pies en el suelo. Hay jugadores que tienen mucha calidad y se ve desde pequeño porque tiene unas condiciones muy buenas, y hay otros que pasan a lo mejor algo más desapercibidos. Pero el hecho de que tengas una buena base, como es una familia que te centre, unos amigos que no sean unos ‘cabra loca’.. Eso hace que sigas creciendo, pero manteniendo tu forma de ser y no te creas más que otros, y que cuando llegue el momento en el que tienes que seguir vinculado al mundo del fútbol, en cuanto estilo de vida, no sea incompatible. Hay ciertos estilos de vida que por circunstancias no son compatibles con el fútbol y al final tienes que tomar la decisión de dejarlo atrás.

– ¿Cómo compatibiliza un joven como tú los estudios y el fútbol?

Es muy complicado. Depende de a qué nivel quieras llegar, pero todo el que ha estudiado y jugado al fútbol al mismo tiempo sabe que es muy complicado. Pero hay tiempo para las dos cosas si te organizas bien. Hay que sacrificar cosas como una comida fuera, salir con amigos.. Como digo hay tiempo para todo, pero tienes que distribuirte bien y tener todo muy bien organizado. En mi caso, yo estoy estudiando ingeniería informática y es una carrera que hay que echarle horas. Entonces, además de las clases tengo que estudiar en casa y la verdad es que los entrenamientos te quitan mucho tiempo de la semana, ya que el único día de descanso es el martes. Si no te organizas bien es muy complicado llevar las dos cosas adelante.

– ¿Cuál es tu objetivo personal esta temporada?

Si tuviera que marcarme un objetivo, dar la mejor versión de mi mismo e intentar ayudar a que el equipo crezca.

– ¿Con que sueñas en el fútbol?

Es bonito soñar y si de verdad te gusta el fútbol tienes que tener un mejor objetivo que el de un día para otro. Aparte de jugar en el Colombino, que es algo que tengo desde pequeño, me encantaría poder debutar en Primera o Segunda División, una categoría que a cualquiera persona que le guste el fútbol daría lo que fuese por jugar aunque solo fueran cinco minutos.

LADO HUMANO

Estado civil: Soltero.
Estudios: Tengo el título de bachillerato y estoy estudiando ingeniería informática.
Una virtud: Soy previsor. Me gusta planificar las cosas y tenerlo todo controlado.
Un defecto: A veces soy exigente, conmigo mismo y con todos. No me gustan las cosas hechas de cualquier forma.
Un sueño: Me gusta el tema de la alimentación y todo ese rollo. Al margen de mi carrera, me gustaría montar algo relacionado con la alimentación.
Un libro: Ahora mismo estoy leyendo ‘El poder del ayuno’. Es sobre alimentación, los beneficios que puede llegar a tener el ayuno.
Una película: Origen.
Una serie: Prison break.
Un plato: El arroz con aguacate y salmón.
Último capricho: Un reloj que controla todo.
¿Qué tipo de música te gusta escuchar? Me gusta de todo tipo. Cuando estoy con los amigos escucho Reggaetón, pero también es verdad que la música española y andaluza me gusta, como el flamenco.
¿Prensa, radio o televisión? Me gusta leer Twitter, creo que es una red social muy informativa, pero la televisión la veo poco, pero para informarme la veo.
¿Playa o montaña? Playa.
¿Mar o piscina? Mar.
¿Qué otros deportes te gusta practicar? Tenis y ciclismo.
¿Qué borrarías del mundo? La corrupción.
La mejor persona del mundo: La tengo en casa, es mi abuelo. Es una persona que desprende alegría todos los días y tiene la mejor forma de ser. Siempre te saca una sonrisa y siempre hace todo lo posible por si tienes un mal día, te lo hace bueno. Y también es una persona seria y centrada cuando tiene que serlo. Sabe darte consejos.
Un lugar para vivir: Huelva. Si sabemos aprovecharla, ya que creo que no valoramos lo que tenemos. La gente que viene de fuera se sorprende. No está tan reconocida o valorada como otras ciudades españolas, pero Huelva tiene su encanto.

PERSONAL E INTRASFERIBLE

Primer partido en la cantera: Era benjamín de segundo año, un partido en el Alevín B contra el Nuevo Molino. Ganamos 4-2.
Debut con el primer equipo: En partido amistoso este verano contra el Cartaya.
Entrenador que más te ha marcado: Tengo muy buen recuerdo de Jesús Ortiz. Estuve con él tanto los años de cadete de primero y segundo, y juvenil de primero. La verdad es que los tres años fueron muy buenos y recuerdo el año con el Cadete A, en el que quedamos cuartos. Un resultado histórico para el momento y no sé si se ha superado. Fue un reflejo de lo que fue la temporada, Jesús era una persona que nos transmitía sus conceptos, tenía una seriedad y nos aportaba esa profesionalidad a un equipo que era cadete. A lo mejor otros entrenadores no te lo transmiten, pero él si supo hacerlo.
Un compañero: Del Recreativo tengo una gran amistad con excompañeros que ya no están, como por ejemplo Alberto Feria y Antonio Fernández. También con José Antonio Díaz, Nené y Ale Soler. Los conozco desde casi que entré y al final vas creciendo con ellos, y vas entablando una amistad muy bonita. Y de la estancia en el Barcelona tengo a dos compañeros que la verdad es que son dos buenos amigos míos, como son Rafa Mujica y Álex Collado. Son dos grandes personas que me ayudaron mucho.
Un gol para enmarcar: Si tuviera que decir alguno sería el de la final de la selección cadete. Hice ese día dos con la selección de Huelva, en esa gran final soñada y que nunca se había conseguido. El ponernos por delante en el marcador fue una sensación muy bonita.
Un ídolo: Messi. Respeto todas las opiniones, pero una persona que le guste el fútbol y no cree que es el mejor jugador de la historia.. En el Barcelona tuve la suerte de estar cerca de él y verlo, al igual que otros buenos jugadores del primer equipo y que te impactan verlo de cerca.
Mejor recuerdo deportivo: Ser campeón de Europa.
Peor recuerdo deportivo: Las lesiones, sobre todo la segunda.
El mejor estadio que has jugado como visitante: El Academy Stadium, donde juega la cantera del Manchester City. Está al lado del Etihad Stadium y es impresionante.
Mejor jugador español: Me quedaría con Iniesta.
Mejor jugador del mundo: Messi.
Mejor jugador del Recre: De pequeño tengo un gran recuerdo de Uche y sus celebraciones cuando marcaba. Pero también había jugadores como Santi Cazorla, que verlo jugar era un disfrute.

EN DOS PALABRAS

Tus padres: Son el pilar fundamental de mi vida. Me han acompañado siempre, tanto en los buenos momentos como en los malos. Es algo que siempre voy a tener ahí. Me han transmitido una educación que a lo mejor otros no son capaces y siempre se lo agradeceré.
Tus abuelos: Son personas que siempre están ahí para darte ese consejo, ese otro punto de vista que a lo mejor no eres capaz de ver y que te lo dice tu padre o un amigo, y no echas cuenta. Pero te lo dice tu abuelo y te das cuenta que tiene razón.
Tu hermana: Para mí es mi mejor amiga. Tengo una relación muy buena con ella y creo que es algo que debería ocurrir en todas las familias. Es verdad que luego por circunstancias se puede estar más cercano a un hermano u otro, pero el hecho de que sea el único hermano que ella tiene y para mí sea mi única hermana, ha hecho que tengamos un vínculo muy bonito.
Tu mejor amigo: Se llama Fernando. Ahora mismo está estudiando en Sevilla y la verdad es que llevamos un tiempo en el que nos vemos poco. Y me fui a Barcelona y ahora he vuelto, y él también está con sus estudios. Pero siempre intentamos sacar tiempo para vernos un rato, es una persona muy parecida a mí.
Alberto Feria y Antonio Fernández: Teníamos un grupo en el Juvenil B que se llamaba ‘DFAJ’, que eran las iniciales de Alberto Feria, Fernández, José Antonio Díaz y mía. Fue un año que disfrutamos mucho en el que íbamos a entrenar y siempre estábamos con las risas. Teníamos una gran relación y eso se veía reflejado en el campo.
José Antonio Díaz: Dentro del campo tiene mucho carácter, eso hay que decirlo. Pero es un tío que tiene las cosas claras. Personalmente me ha ayudado mucho, estaba conmigo cuando me lesioné y ahora me toca ayudarle. Está lesionado y espero que se recupere lo antes posible.
Iván Rosado: Tengo poca experiencia, ya que llevo solo un mes con él, pero lo que puedo decir es que es un entrenador muy intenso, que no permite que nadie se relaje. Te va a sacar siempre el 200%, ya que desde el minuto 1 al 90 está siempre exigiéndote y encima, para que nunca deje de darlo todo.
Raúl Pichardo: Es muy buena persona. Es más calmado que Iván, por lo que hace que juntos formen una buena dupla. Es otra forma de entrenador, más tranquilo.
Pepe Delgado: Muy buen preparador físico. Está haciendo un trabajo extraordinario, tiene mucha experiencia a lo largo de su carrera.
Zamora: He tenido poco contacto con él, pero no puedo decir nada malo. Todo ha sido correcto, siempre ha estado dando la cara por nosotros, defendiéndonos y se le ve con muy buen fondo.

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