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Manuel Torres aporta su último servicio a la causa

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El goleador del Atlético Onubense, protagonista en las entrevistas de la cantera en ‘Coma Tapas&Punto’. Tras vivir tres etapas distintas en la cantera del Recreativo de Huelva y cumplir su sueño de llegar al primer equipo, aceptó su nuevo rol tras un complicado verano. Ahora brilla con fuerza en el filial y salvo sorpresa espera cumplir la temporada que le queda de contrato, ayudando con sus goles a la permanencia del equipo

Reciclarse a tiempo siempre es una victoria. Ese es el lema al que se agarra Manuel Torres, futbolista del Atlético Onubense. El canterano, todo un veterano en situaciones adversas, ha sabido encajar a las mil maravillas su nuevo rol en el club decano. Tras ser descartado este pasado verano y tener un pie fuera del Recreativo, donde peleó con sangre, sudor y lágrimas por la oportunidad de llegar al primer equipo, supo dar ese paso atrás necesario y cumplir la temporada que le restaba de contrato ayudando al filial recreativista. Con 24 años podía aportar y mucho al Atlético Onubense desde su experiencia acumulada, y vaya si lo hizo.

El máximo goleador del equipo amater, sabedor de su situación de no poder retornar al primer equipo por edad (salvo cambio de ficha en el mercado invernal), decidió apostar todo a una carta. Ser una pieza clave para su equipo y lograr todos los objetivos marcados al inicio de la temporada. Hincha del Atlético de Madrid, Torres (en honor a Fernando Torres) pasó por ‘Coma Tapas&Punto’, donde repasó su trayectoria en el club en una amplia entrevista para Albiazules.es, al mismo tiempo que disfrutaba de uno de los espacios gastronómicos de referencia en nuestra capital.

Nombre:  Manuel García Mariano, aunque ya todo el mundo me conoce por Manuel Torres.
Posición:  Ahora mismo delantero.
Altura:  1,80.
Peso:  77.
Procedencia:  Además del Recre he estado en el Sevilla, en el Ayamonte, en La Palma y en el Écija, antes de volver al Recre.
Edad:  24 años.
Lugar de nacimiento:  Huelva.
Temporadas en la cantera:  Primer estuve hasta infantil de segundo año, para luego volver como juvenil y estar tres años. En el filial estuve con Pavón, luego la temporada con el primer equipo y ahora de nuevo el filial. En total nueve temporadas.

– Antes de nada, explícanos por qué te haces llamar Manu Torres y no Manu García o Manuel García.

A mí Manu no me gusta, prefiero que me llamen Manuel Torres. Como mi ídolo de mi infancia era Fernando Torres y soy del Atlético de Madrid, de pequeño cuando me echaban las mechas y demás, la gente me llamaba por Torres. Y ya se me quedó, y toda la gente me conoce por Manuel Torres o Torres. Por mi nombre poca gente me conoce.

– Recordando tus inicios, ¿en qué equipos militaste antes del Recreativo? ¿En qué categoría diste tus primeros pasos en el fútbol?

Empecé en el Funcadia y allí como no se competía me fui a Los Rosales. De hecho Amate me llamó a los ocho años para irme al Recreativo, pero en esa época no había benjamines ni demás. Cuando fui al estadio, a llevar el DNI y hacerme la ficha, se dieron cuenta que era más pequeño de la edad requerida. Había que entrar con diez años y yo tenía ocho. Entonces Amate habló conmigo y me dijo que me fuera a Los Rosales, al Santa Marta o a algún equipo de Huelva de los punteros. Y como Los Rosales estaba cerca de mi casa, mi abuelo tenía buenas referencias de allí, pues me fui allí hasta cumplir los diez años, que fue cuando entre en el club.

– ¿Cuando empezaste en el Recreativo de Huelva? ¿Qué tal fue esa primera temporada?

Ese año estuvo muy bien. Estuve muy contento con Paco Pichardo, fuimos campeones en Huelva y la verdad es que fue una experiencia buena. Aunque ya había jugado antes con el Recreativo, ya que con Amate participé en campeonatos. Como no hacía falta cumplir la edad, si pude ir a torneos buenos como en Barakaldo o el Mundialito de Portugal. A Brunete no pude ir por el tema de la edad, pero al resto siempre me llevó Amate.

– ¿Siempre tuviste claro que querías jugar de atacante?

En el Funcadia empecé como portero. Yo era pequeño, tendría cuatro años, pero como mis compañeros se ponían a hacer ‘montañitas’ y no me chutaban a puerta ni nada, pues ya empecé a jugar adelantado y cada vez que jugaba se me daba bien. La portería la dejé a un lado (risas).

– ¿Cuales crees que son tus virtudes dentro del campo y en qué crees que deberías mejorar?

Por encima de todo tengo gol. Eso es algo que se tiene o no se tiene. Se puede mejorar la finalización con entrenamientos, pero ese instinto tiene que tenerse. Otra virtud es que le pego con las dos piernas. En cuanto a mejorar, creo que defensivamente y tácticamente puedo estar un poco mejor.

– Pudiste formar parte de uno de los juveniles que más y mejor recuerdo han dejado, el dirigido por Pavón. ¿Cual crees que pudo ser el secreto para competir de tú a tú con Sevilla, Betis o Málaga?

Ya la temporada pasada, que empezamos con Quevedo en el año que subió con el filial y David Torrejón como preparador físico, formamos un buen equipo y estábamos muy unidos. En casa nos hicimos fuertes ese año y dejamos escapar pocos puntos y después como visitantes conseguimos buenos resultados. Éramos un equipo fuerte y difícil de batir. En la primera vuelta íbamos primeros, en un año que estuvimos gente como Rubén Alonso o Borja Romero. Ya el siguiente año con Pavón volvimos a hacer una gran temporada, con gente como Ayala, Naranjo y Caye. También estaban Rubén Gálvez, Antonio Domínguez, Camacho o Aitor García.

– Tras estar a un gran nivel en categoría juvenil decidiste marcharte al Ayamonte, para luego estar un periplo de varios equipos como La Palma, Iliplense o Écija. ¿No hubo la posibilidad de dar el salto al filial o fue una decisión personal la de salir del club durante esa época? ¿Qué recuerdo tienes de esa etapa en tu carrera?

Fue una situación bastante extraña. Había regresado al club tras mi paso por el Sevilla y mis dos años en el División de Honor fue el máximo goleador, hasta que tuve una lesión. Pero José Luis Peña me dijo que había compañeros más capacitados para estar en el filial y me querían ceder. Entonces le dije que no, que si me iba lo haría libre al equipo que yo quisiera. Y la verdad es que en el Ayamonte me abrieron las puertas y creo que ha sido la experiencia más bonita que he tenido en el fútbol, junto con el año en el filial con Pavón. Es cierto que tuvimos problemas de pago y demás, pero ese equipo era una familia. No sé como salvamos la categoría. Hice una buena temporada, marcando 8 goles con 18 años jugando de extremo. Después de mi paso por el Ayamonte estuve en La Palma, hasta que me llamó Juan Palma para hacer la pretemporada con el Recre B. Fui el máximo goleador del equipo en la pretemporada, pero no me pudieron hacer ficha. Me dijo Juan Palma que me quedara entrenando, pero me llamó el Écija que había bajado ese año a Tercera y habían hecho un buen proyecto. Tenía ganas de irme un año fuera.

– Volviste al club por la puerta grande, con un ascenso a Tercera con el filial. ¿Ha sido el logro más importante en tu carrera como jugador?

Sin duda ha sido de las temporadas más bonitas. Después de empezar con -3 puntos y todo, nos pusimos el mono de trabajo todos los compañeros. Éramos un grupo fantástico y no era una categoría sencilla, con jugadores veteranos. Físicamente estábamos mejores que ellos porque entrenábamos todos los días, y eso es una ventaja. Pero la experiencia es un grado y muchos partidos se perdieron por jugadas puntuales. Es una categoría con el nivel de Tercera, tienen seis o siete buenos equipos.

– Ese buen trabajo en el filial te dio la posibilidad de hacer la pretemporada con el primer equipo en la siguiente campaña, siendo el jugador más destacado y ganándote de pleno derecho el tener un hueco en el primer equipo. ¿Un sueño hecho realidad? ¿Cómo recuerdas esa temporada?

Después del año que hice con el filial me dieron la oportunidad de hacer la pretemporada con el primer equipo y la aproveché. Tenía mucha confianza en mí mismo, veía que era alguien importante en el equipo y con el cambio de entrenador tras el partido de Marbella, poco a poco se fue apagando la luz. No me dieron oportunidades para jugar y no se los motivos. No se si no entrenaba bien, pero la verdad es que Pavón intercedió para que no me marchara en diciembre. Tuve la oportunidad de irme al San Roque de Lepe y el Ebro, clubes que se interesaron por mi. Pero Pavón no quería que me fuera y me dijo que iba a tener minutos, al igual que Manu Ramírez, pero luego al final no los tuve. ¿El motivo? No lo se, es una experiencia que me llevo más en esta vida. Uno siempre está acostumbrado a jugar todo y ser un jugador importante y el año pasado me tocó vivir la otra parte del fútbol.

– Este verano, desde el inicio de la pretemporada se te cerraron las puertas de seguir en el primer equipo. ¿Porqué decidiste bajar al filial y no aceptar ofertas, como la que se habló del San Roque de Lepe?

La verdad es que no llegamos a un acuerdo con el San Roque de Lepe en el tema económico. Está claro que muchas veces lo económico lo tienes que dejar al lado y viendo que estaba como apartado en el equipo, pasando por una situación complicada, recibí la llamada de Juanma Rodríguez, el técnico del filial. Yo anímicamente estaba mal porque era una situación complicada, el venir a entrenar todos los días y tener que hacerlo aparte, con los compañeros al lado y no poder estar con ellos. Y Juanma me demostró que era una persona que confiaba muchísimo en mi y entonces no me lo pensé ni un segundo. Hablé con mi representante de la oportunidad que se me presentaba y decidimos que lo mejor era seguir aquí. Estoy muy contento de estar en el Atlético Onubense.

– ¿Qué tal te encuentras en el filial? Vives un momento dulce con el gol, pero por edad no puedes alternar con el primer equipo. ¿Existe alguna posibilidad de dar el salto si sigues manteniendo este buen momento?

La posibilidad existe si en este mercado de invierno me hacen ficha del primer equipo. Si no me lo hacen en este mes no podría subir al primer equipo y llegado el caso, si lo hicieran ya no podría bajar con el filial. La verdad es que veo complicado que pueda ocurrir. Están buscando un delantero para el primer equipo en el mercado de invierno y a lo mejor es que no confían en la gente de la casa. Yo estoy haciendo mi trabajo, que es meter goles. Soy un jugador del club, del Recre y de la cantera, me haría ilusión. Pero hay que ser realistas.

– ¿Cómo vivió el vestuario el cambio de entrenador en el Atlético Onubense? ¿Qué tal ha encajado Jesús Vázquez?

La marcha de Juanma Rodríguez fue un momento complicado y duro. Antes de ser profesionales somos personas y a mí me dio mucha pena que Juanma se fuera. Incluso sin saber quién iba a ser nuestro entrenador. Pasaron varios días hasta la llegada de Jesús y la verdad es que el cambio fue muy bueno. Es el primer año de Jesús como entrenador, pero como futbolista tiene mucha experiencia y la verdad es que el cambio ha sido muy positivo. Después de la salida de Juanma, no había mejor persona para coger al filial.

– Han llegado por fin las victorias. ¿Ha cambiado mucho el estilo de juego y la confianza?

A Jesús le gusta más el dominio del balón y la posesión, jugando con otro sistema. Pero la intensidad, la lucha e ir a por los partidos, son parecidos.

– Esta temporada los problemas económicos os han afectado a los jugadores del filial, otra temporada más. Tras varias reuniones, en navidades no se llegó a ningún tipo de solución e incluso Jesús Vázquez os dio más vacaciones para poder desconectar de los problemas. ¿Como llegáis de la vuelta al trabajo?

Estas dos semanas nos han venido muy bien para desconectar con la familia, que es muy importante. Nos hemos olvidado de los problemas extradeportivos y la verdad es que veo al equipo, en estos tres días que estamos entrenando, muy mentalizado y metido en el partido del domingo. No se ha hablado del tema económico por ahora, pero si los días pasan y seguimos en la misma situación, volveremos otra vez a hablar de lo mismo. La gente volverá a tener problemas para pagar los pisos, la gente que estudia se los tienen que pagar, la gasolina.. Eso siempre afecta, pero ahora veo al equipo muy metido en el partido contra el San Roque.

– ¿Por lo demás como os encontráis en el día a día en la Ciudad Deportiva?

Está claro que lo económico es importante, pero el tema de ‘fisios’, médicos y demás, eso en un equipo es como el entrenador, debe de haber. Ahora mismo estamos sin fisioterapeuta y nos han dicho que van a buscar a alguien, pero entresemana no va nadie para allá y el otro día en el partido contra el Guadalcacín, tuvo Jesús Vázquez vendarme a mí y a algún otro compañero el tobillo. Esta situación es complicada.

– Parece ser que Misffut tiene decidido marcharse al Algeciras por no poder sobrellevas más la situación económica. ¿En tu caso tienes decidido terminar la temporada o si llega una oferta de algún club podrías planteártela?

He recibido la llamada de dos equipos y uno de ellos ofreciendo mucho más dinero que lo que gano aquí, pero mi objetivo es terminar en Huelva la temporada, ayudar a mis compañeros a conseguir el objetivo e individualmente meter una buena cantidad de goles. Ya que es mi último año de contrato en el Recre, a partir de junio valorar las posibles opciones que me salgan y valorar la que más me convenga.

– Con tu experiencia tras todos estos años en el club, ¿cómo ves a la cantera esta temporada?

Los últimos años en el club, es normal que afecte. Hay chavales que a lo mejor prefieren irse a otros equipos o incluso quedarse en los equipos de sus pueblos, y no venir al Recre. Si poco a poco el tema de la cantera va mejorando, las instalaciones también porque da vergüenza como están los campos de césped artificial.. Si se mejora eso o la imagen que tienen del club fuera, que poco a poco la están mejorando, la verdad es que con respecto a otros años se ha dado un paso atrás en esta época. Hay que ver los puestos de clasificación y mira que hay buenos jugadores.

– ¿Qué jugadores de la cantera ves con proyección?

Diego de la Puebla, del Juvenil A, creo que está preparado para dar el salto al filial. Muchas veces le digo de broma a Juan Alfaro, el entrenador del División de Honor, que me lo voy a llevar al filial y se enfada mucho porque sabe que es un pilar fundamental en su equipo. Otro chaval que me gustó mucho fue Ponce, ya que demostró mucha madurez dentro del campo.

– ¿Por qué crees que hay futbolistas que destacan en categorías inferiores y que luego se quedan por el camino, y en cambio otros que están en un segundo plano acaban llegando?

De todo un poco. Cuando se pasa de fútbol 7 a fútbol 11 los cuerpos cambian, se van desarrollando y además hay gente que se cuida más, y piensa más en el fútbol que en otras cosas. Si un jugador tiene calidad y un poco de suerte, puede conseguir lo que se marque. En el fútbol actual es importante la calidad, pero creo que ahora se pide más sacrificio y trabajo en el día a día. Y a lo mejor hay jugadores que le gusta el fútbol, pero no se sacrifican luego.

– ¿Cómo compatibiliza un joven como tú los estudios y el fútbol?

Por la tarde hago el TAFAD. Por el fútbol tengo que hacerlo en una privada por las tardes, ya que por la mañana entreno con el equipo. Me sacrifico a no tener descanso, ya que terminamos de entrenar sobre las 13:00 horas y luego tenemos clase de 15:30 a 21:00 horas. Todo el día estoy liado, pero me gustaría el día de mañana ser policía local y necesito sacármelo. Luego también me llama un poco el tema de ser entrenador, aunque era algo que antes no me pasaba. Pero últimamente por bajar al filial y ser veterano, pues me gusta transmitir cosas a mis compañeros.

– ¿Cuál es tu objetivo personal esta temporada?

Hacer la mayor cantidad de goles. Creo que en trece o catorce partidos, llevar ocho goles es una muy buena cifra y ahora en este segunda vuelta, si me respetan la lesiones y sanciones, quiero meter ocho o nueve goles más. Intentar superar los quince goles, que sería una muy buena cifra.

– ¿Con que sueñas en el fútbol?

Como todo jugador llegar a la élite.

LADO HUMANO

Estado civil: Soltero.
Estudios: TAFAD.
Una virtud: Gracioso.
Un defecto: Nervioso.
Un sueño: Ganar una liga.
Un libro: La biografía de Fernando Torres.
Una película: Gladiator.
Una serie: El comisario.
Un plato: Albóndigas.
Último capricho: Un viaje a Madrid.
¿Qué tipo de música te gusta escuchar? Estopa y Manuel Carrasco.
¿Prensa, radio o televisión? Televisión.
¿Playa o montaña? Montaña.
¿Mar o piscina? Piscina.
¿Qué otros deportes te gusta practicar? Soy aficionado al tenis, al padel y los karting. También me gusta jugar al baloncesto.
¿Qué borrarías del mundo? La pobreza y los atentados.
La mejor persona del mundo: Mi abuelo.
Un lugar para vivir: Huelva.

PERSONAL E INTRASFERIBLE

Primer partido en la cantera: Creo que fue con 8 años en un torneo con Amate en los Salesianos.
Debut con el primer equipo: Mi primer partido fue al año pasado, en la pretemporada contra el Cartaya. Siendo juvenil entrené con el primer equipo, con Carlos Ríos y Cervera.
Entrenador que más te ha marcado: Amate.
Un compañero: Fran Machado y Juan Argudo, compañero que tuve en el Écija.
Un gol para enmarcar: El del Trofeo Colombino.
Un ídolo: Diego Costa.
Mejor recuerdo deportivo: Cuando fui campeón de la copa Nike con el Sevilla.
Peor recuerdo deportivo: La primera vez que me lesioné, en el tobillo con el Sevilla.
El mejor estadio que has jugado como visitante: El del Cartagena.
Mejor jugador español: Iniesta.
Mejor jugador del mundo: Messi, sin duda.
¿Qué significa para ti el Atlético de Madrid? El Atleti para mí es pasión. Es una forma de vida diferente, es como ser del equipo de barrio. Ir al colegio y que todos los niños sean del Madrid o del Barça, y que haya sólo uno del Atleti. Es ir por la calle y ver a alguien con la camiseta del Atlético, y saludarlo sin conocerlo de nada. Ahora mismo hay más atléticos porque el equipo va mejor, pero en mi época éramos pocos, como cuando se bajó a Segunda y se sufría de verdad. Ser del Atleti es pasional.

EN DOS PALABRAS

Tus padres: Padre no tengo, pero mi madre es una mujer que ha dado su vida para que no me faltara nada.
Tu abuelo: Es la persona más importante que tengo en esta vida.
Saúl Hermosín: Es como un hermano para mí. Desde pequeños nos hemos criado juntos, puerta por puerta. Siempre me ha defendido y cuando he necesitado su apoyo lo he tenido. En los peores momentos, que es cuando se ven los amigos de verdad, siempre ha estado.
Jandro Infante: Igual que Saúl. Me llama mucho y aunque lo veo menos, con Jandro tengo una relación increíble. Los últimos años me ha defendido siempre y me ha apoyado en los peores momentos. Cuando va bien las cosas se suben al carro muchos ‘amigos’.
Juanma Pavón: Junto con Amate ha sido el entrenador que más me ha marcado en la cantera del Recre. Lo he tenido en juveniles, en el filial y en el primer equipo. Ha sido una persona que conmigo se ha portado bastante bien y mantengo una buena relación con él. De los pocos entrenadores que me llama a menudo para ver como estoy y se alegra de cómo me van las cosas. Es de esas personas que ha dado mucho al Recre, pero el Recre no le ha dado lo suficiente a Pavón.
David Torrejón: Otra gran persona. A mí me ha tratado increíble y mira que a mí los preparadores físico, con eso de que nos meten mucha caña (risas).. Con David también mantengo una buena relación y en su trabajo es un profesional puro. Y fuera del campo es un amigo y en su persona se puede confiar.
Tito Revidiego: Es como mi padre futbolístico. Lo tuve en el Ayamonte cuando salí del Recre, era un niño y me trató como a un hijo. Es la persona más importante que he conocido en el mundo del fútbol, al igual que los compañeros que tuve en el Ayamonte.
Juanma Rodríguez: Es una persona sincera y clara, de las que siempre se agradece en el mundo del fútbol. Además como persona es muy bueno, no tiene maldad y siempre defendía a sus jugadores, incluso antes que él. Lo echo de menos bastante.
Alejandro Ceballos: Tiene una manera diferente de trabajar a lo que yo pienso. Pero yo creía que Ceballos no confiaba en mí y me equivocaba, ya que este verano me llamó para irme al Gerena. Lo que cambia el fútbol, de no contar para el Recre a decirme que quería que fuera su piedra angular en el Gerena. Agradezco su llamada, pero no me iba a ir para allá.
Jesús Vázquez: Para mí ha sido el jugador más importante en la historia del Recre y aunque sea mi entrenador ahora, he compartido vestuario con él y sigue siendo mi capitán. Me gusta mucho hablar con él. Junto con Zamora y Segovia, son las únicas personas que darían la cara por mí en el club.
Zamora: Una de las cosas buenas que han hecho es meterle en la coordinación. Tengo muy buena relación con él y creo que es el hombre indicado para las funciones que desempeña en el club.
Antonio Segovia: En la época que me fui al Sevilla, recuerdo que no me querían dar el trofeo al máximo goleador porque me iba del club y querían dárselo a otro, pero Segovia, que acababa de llegar, me defendió en todo momento. Recuerdo que me dijo que era una lástima que hubiera llegado tarde para retenerme. Cuando volví al Recre estaba ahí y es de esas personas que tienen que estar en la cantera. Cuando se fue por la puerta de atrás, lo echaron y demás, lo defendí en algún medio porque creo que es de esas personas validas que deben estar ahí.
Paco Antonio: En todos los clubes hay personas memorables y que deben recordarse toda la vida. Yo creo que Paco Antonio, después de tantos años en el club, todo lo que ha dado y poniendo dinero de su bolsillo, no hay homenaje suficiente para agradecerle tanto. Ojalá esté mucho tiempo ayudando.

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