Albiazules.es | Información | Opinión | Recreativo de Huelva

Día 1 después de Jesús

Entrada leída 1378 veces.

Lo hemos conseguido. El Recreativo se ha mantenido en segunda división B, con un sufrimiento infinito y gracias al poco acierto final del San Fernando. La alegría, rabiosa y que todos soltamos con un suspiro escenificado de distinta forma, se unió a la tristeza del adiós -en el plano deportivo- del gran capitán Jesús Vázquez.

No siempre un partido es agónico porque el gol se marque en el minuto 93. Esta vez, prácticamente al cuarto de hora de encuentro, el Decano se adelantaba en el marcador y más o menos tenía el partido controlado. A partir de ahí se encerró y sufrimos de lo lindo. Los nervios se apoderaron de todos, fuimos nulos en ataque y dimos al San Fernando demasiados minutos de balón que por suerte no pudieron aprovechar. Quizás el héroe del partido es Rubén Gálvez y su gran actuación. Sabíamos que un gol rival dejaba al Recreativo noqueado y con los resultados que se daban, directo al ‘play-out’, una eliminatoria en la que personalmente no muestro ninguna confianza.

Es cierto que durante el encuentro me enfadé con los cambios, que no mejoraron al equipo. Me molesté con algunas decisiones arbitrales e incluso la ira salió de mi interior cuando desde el banquillo del San Fernando un jugador amenazó a la grada con lanzar una botella. Pero todos, ellos y nosotros, nos jugábamos demasiado, el suspense reluce como escenas de terror, y esa ‘pasión’ nos hace perder la cabeza. Bendita locura, siempre que controlemos el límite.

Pero estamos salvados. Un objetivo irreal desde los micrófonos y las columnas el pasado septiembre. Cuando llegó Iván Aguilar pensamos en un ‘killer’, en un equipo mejor, con Machado, con Dani Molina, con De Vicente, manteniendo a José Alonso, a Jesús Vázquez, a Núñez. Con la esperanza de explotar a Waldo y la fe en los jóvenes atléticos Pape y Altamirano. Creo que había argumentos, aunque la plantilla estuviera descompensada en defensa, y al menos no deberíamos haber sufrido. Debía ser un año de transición. Pero el ‘atrezzo’ del día a día, las ‘Comadas’, el agua fría, las noticias institucionales.. Es una gesta salvarnos en Segunda B. A la vista está que equipos como el Real Jaén no han podido aguantar un periodo de impagos, mientras aquí llevamos prácticamente dos años y medio. Estamos salvados deportivamente, y haciendo un símil con los tres días que tardó Cristo en resucitar, hemos cumplido el primero.

Quedan otros ‘dos días’, pero ahora los jugadores están exentos de responsabilidad deportiva. El partido ante el Cartagena es un trámite que importa bien poco. Lo que todo el mundo espera es que se oficialice desde el Ayuntamiento el pliego de condiciones de la venta del Recre, y cuando esté todo sobre la mesa, esperar que aparezcan comensales para poner, por fin, al Recreativo en una situación de normalidad. No son tiempos fáciles. Quedan incógnitas, dudas, dispuestas, incoherencias. Y poco tiempo. Muy poco tiempo. Hay que acelerar el proceso todo lo posible o nos condenamos a vivir otra temporada en la que sólo valdrá, de nuevo, sobrevivir en Segunda B como sea.

El adiós de Jesús Vázquez puede resultar simbólico. Igual que nuestro calendario se basa en la figura religiosa, nuestro gran capitán lo dio todo este año para salvarnos a todos. Desde el verano, siendo un líbero más, hasta en lo deportivo, aportando siempre su pundonor. Lo perdemos en el verde, pero lo ganamos de otra forma, de la que él quiera. Es la época después de Jesús Vázquez.

Cuando el de Santa Olalla llegó al Recre pudo jugar la mejor temporada histórica del club en Primera División con Marcelino. Mucho ha llovido, mucho ha cambiado. De la gloria, a salir del infierno -el verdadero infierno- agarrándonos a un pedrusco caliente y con lava en los pies.

Gracias capitán. Esto es un fin de ciclo, lo es sin dudas, y queremos cambiar a mejor. Estamos expectantes en estos próximos meses y sé que serás no sólo uno más de nosotros, si no un guía ideal en esta travesía de vuelta en el barco de Caronte.

Repito que queda tensión. Mucha. Institucional. Pero me gustaría ver cumplir un deseo en el que el Recreativo pueda discutir sobre ideas sin echarse tierra por encima. Una etapa de unidad, que no significa pensar al unísono, pero sin desprestigiar a nadie. Que ser del Frente Onuba, de la Federación de Peñas, del Trust, un come pipas o nada de ello sea una elección que no nos enfrente a lo demás. Porque sólo son elecciones y podemos, incluso, elegirlas todas al mismo tiempo. Al fin y al cabo hay una palabra por encima de todo: Recreativista, y cada cual lo vive a su manera. Que se acaben esas guerras, que se cambie por un debate clarificador y que se hable más a la cara que al oído. Estoy seguro que será lo mejor para el Recreativo.

Feliz semana.