Nada que ofrecer
Mal partido y otro empate, esta vez en Tarragona, que acerca al Decano a cuatro puntos del descenso. El juego desplegado por el Recre es como una manta corta, que si te cubres el cuello te deja los pies fuera y viceversa. Así he visto al Recre en Tarragona. Presionó más arriba y descuidó la defensa, sobre todo el carril diestro donde Córcoles y Óscar Díaz no tuvieron su día, y menos mal que estaba Iago y Mora de apagafuegos.
Del centro del campo da igual quien juegue porque todos tienen la misma consigna cual partido de rugby se tratara: patada a seguir. Poco creíble el juego por las bandas y menos aún el trabajo en ataque de Braulio, en todos sitios menos donde debe de estar; y todo porque no recibe un balón en condiciones ni por casualidad.
Después de ver tan excelso espectáculo escucho en una emisora de radio local tantas y tantas excusas baratas del juego de los de Agné que me hacen reflexionar del por qué se machacaba tanto a Javi López y tan poco al actual, llegando a la conclusión de que será el amo quien ha mandado callar a sus siervos.





