CajaRioja-Huelva la Luz: Del ‘perro flaco’ y otras historias
Con el guión bien aprendido, estudiado al pie de la letra si se me permite decirlo, los nuestros cumplen un pronóstico negativo que pudo tener tintes más positivos. CajaRioja no fue mejor, una vez más nuestros errores individuales, así como ese empinamiento casi enfermizo en jugárselo todo a la lotería de los triples, nos dejó a todos con la miel en los labios. Eso por no hablar de la facilidad con la que pasamos de anotarlo casi todo a no anotar nada en casi cinco minutos de juego. Esas son las premisas de un partido que tuvo emoción hasta que el descanso puso a cada uno en su sitio.
Es cierto que los riojanos no vinieron a avasallar con una superioridad manifiesta. CajaRioja es como una máquina perfecta que se pone a funcionar independientemente de lo que haga el otro. Saben muy bien a lo que juegan. Su juego exterior es mínimo, pero esta increíblemente compenetrado con un excelente juego interior que se encarga de solucionar la papeleta. Nos dieron opciones y los nuestros supieron meterse en el partido. Cuando los nuestros dejaron de ver aro, su forma de sumar puntos les fue suficiente para llevarse el partido. Hay veces que sobra el último cuarto. A este partido le sobre el segundo tiempo completo.
En cierto modo Huelva acudía a esta cita sin complejos. En frente estaba el segundo mejor equipo del antiguo Grupo A. Puede que eso sirviera de acicate para que los nuestros no se ansiaran en los primeros instantes. Los riojanos tiene una salida muy explosiva y los nuestros supieron desactivar la bomba a base de triples, pero si los triples dejan de entrar tenemos un problema gordísimo. Que eso pase y encomendarnos a lo que diga Howard parece todo parte del mismo juego. Y el recién llegado ya ha dado muestras de humanidad.
Juan Ramón dispone de partida el que podríamos considerar quinteto titular por excelencia. En él Rufián es un fijo, como Miller (cuando no está renqueando) y Williams (Cuando no está con lo suya). Gómez ha conseguido el hueco gracias a las lesiones de otros que estaban llamados a la titularidad indiscutible. Y Nelson, el penúltimo en llegar, iba a tardar en recuperar el tono, pero a fe que ha tenido que ponerse en forma a marchas forzadas ante el desbarajuste físico de nuestro equipo. Comienzo arrollador para estos jugadores, que dos veces se acercan al aro y son dos triples del Capitán Gómez. Contra eso los riojanos solo podían jugar en posicional, meter balones adentro, y confiar en el buen hacer de los ‘Santana´s’. La paciencia local contra los cañoneros onubenses, un juego peligroso donde las defensas iban a dar y a quitar muchas cosas.
Aquellos dos triples pronto quedaron en nada gracias a los balones que le llegaban a su juego interior. Los poco más de dos minutos y medios jugados iban a marcar la tendencia de lo que iba a ser toda la primera parte. Fallos por ambas partes e intercambio de canasta ocasionales. Un empate técnico a casi todo que supo romper primero el grupo visitante, gracias al carrusel de cambios de la segunda mitad del primer cuarto. Concretamente, la salida de Howard por Miller, marcaría los mejores minutos del juego onubense. Un ‘Alley Oop’ de Rufián a Williams, y sendos triples de Howard y Rufián, elevaban nuestra renta a cinco puntos (16-21, a 2.52 del final del periodo). Posiblemente el Huelva la Luz de antes de Navidades hubiera podido sacar algo positivo de esta dinámica, porque el de ahora está claro que no. Es conseguir una renta corta y el suelo se comienza a desvanecer bajo nuestros pies. Defensa del contrario, errores en el tiro, cualquiera sabe. Eso no te lo dice el ‘básquet en vivo’. Lo que si deja claro es que los nuestros perdieron esa renta con tanta facilidad como la ganaron, dejando entrever los primeros atisbos de los problemas que nos iban a matar en el tercer cuarto: los triples dejaron de entrar. Pero quedaba demasiado poco para que los locales consiguieran sacar algo más que el 20-21 que campaba en el marcador.
De hecho, el segundo cuarto iba a ser como el primero, pero con la tendencia cambiada de bando. La iniciativa ya no correspondería al conjunto onubense, sino al riojano. Juan Ramón recurre a su habitual y desconcertante cambio drástico del cinco en pista. Solo Howard se salva de la tala, Quero ocupa la dirección, con Martínez al lado, y Matemalas en el perímetro. En la pintura el regreso de Miller para jugar de pareja con el ‘novato’. Esos serían los hombres encargados de mantener la cara al poderío interior de Rioja.
Aunque los primeros minutos registraron ese empate técnico del que ya hemos hablado, las poderosas acciones interiores de los locales no iban a tardar en sacar cierta ventaja ante los problemas defensivos de Huelva. La Salida desde el banquillo de Carreto iba a tener un significado especial en esa reacción riojana. Sus acciones, bien secundadas por los destellos de Ott y Santana, iban a ponerles en franca ventaja el marcador (36-28, a 4.13 del descanso), pero los nuestros aun tendrían arrestos para parar la sangría y recuperar terreno. Además iban a hacerlo con armas que no le son propias. Como los triples no entraban ni pagando, algunos de nuestros jugadores decidieron dar varios pasos hacia adentro en la zona local. Quero, Iván y la ocasional salida de tono de Nelson con sus triples, conseguirían que los nuestros se fueran al descanso del mismo modo que terminaron el cuarto inicial. Ganando, lo que no deja de ser increíble tras ir ocho por debajo.
El marcador registraba un 39 a 41 (parcial de 19-20) y cada vez más esperanzas de que CajaRioja se convirtiera en una nueva muesca en la culata de algún arma onubense. Pero si la providencia escribe recto con renglones torcidos, cuando los nuestros se tuercen no hay cristiano capaz de escribir algo.
La magia tenía que desaparecer en algún momento y el descanso fue el arma propiciatoria del truco de escapismo de los nuestros. Como antaño lo fuera, todo hay que decirlo. Daba igual que quinteto sacáramos, la máquina riojana salía a ganar. Por encontrarle un símil deportivo, CajaRioja es al baloncesto lo que Marco Pantani era para el ciclismo. Da igual lo largo que sea el camino. Los riojanos encendieron el ‘molinillo’ y pasaron por el triturador aquel famoso rodillo que se le adjudicara al equipo de Huelva antes del descalabro.
Cada canasta de Rioja era correspondida con una pérdida o un error puntual de los nuestros, haciendo de paso que el dicho del ‘perro flaco’ se quedara corto para significar la ‘papalina’ que los chavales de Juan Ramón tenían encima. Con cada punto local, crece la tensión y los nervios del cuadro onubense, que se sigue perdiendo en unos triples que no entran, y así un ataque tras otro hasta 5 minutos seguidos sin ver el aro riojano. Nelson se apuntaría la primera canasta de Huelva en ese cuarto (49-43, a 5.25 del final del periodo). Unos puntos que deberían haber servido para revitalizar el ánimo visitante, ya que la renta no era superior a la que los locales ya habían tenido. Pero algo era diferente, Huelva había estado demasiados minutos en blanco y que Nelson rompiera la mala racha no iba a levantar nada de nada. Los nuestros siguieron a lo suyo, mientras Rioja aplicaba el correctivo a nuestra osadía.
Al final del periodo el electrónico marcaba un horrible 62-47 (parcial de 23-6). El partido podría haberse acabado en ese momento y lo más seguro es que solo hubieran protestado los locales, por la fiesta de machacar al rival sin compasión. Poco conocemos a los nuestros. Solo quedaban 10 minutos y Huelva iba a terminar vendiendo cara su derrota.
Último parcial. Solo diez minutos separaban a Rioja de seguir a los ‘cabeza de serie’ que seguían sin perder la vez en la lucha por el ascenso directo. Y es posible que eso hiciera que los nuestros aun tuvieran sus opciones. Entre Iván, Martínez y Howard se las vieron y se las desearon para que la renta se viera recortada a tan solo seis puntos, con minutos de juego y acierto que nadie aventuraba para el partido que se había visto minutos antes (66-60, a 6.41 del final). Y lo mejor es que aun quedaba tiempo de sobra para jugar con el miedo a perder del cuadro local.
Howard mantendría esas aspiraciones a base de casta y tiros libres. Momentos de intranquilidad que Rioja supo convertir en una lucha por que esos seis puntos no desaparecieran del marcador. Casi dos minutos de tensión que se reflejó en los dos equipos, hasta que la puerta se abrió para Huelva. Los riojanos habían dispuesto de una doble ocasión de Ott para hacer crecer la renta, pero no habían sido capaces. Matemalas cayó en el juego de las personales y cometió su tercera sobre De Santana, y al gigante riojano no se ocurre otra cosa que fallar los dos tiros. Howard, que estaba en casi todos los rebotes, también cogió este. Quedaban cuatro minutos de juego y todo podía ser.
Juan Ramón mete a Williams y Nelson, por Miller y Martínez, para reforzar nuestras aspiraciones y tan fácil como vino, se fue. Uno de los que habitualmente es el mejor en el cuadro local, Chavis Holmes, que el día de ayer no hizo casi nada… Salió para meter un triple salvador (73-64, a 3.40 del final). Entre eso y la tercera personal de Nelson, median diez segundos. Tras lo cual Huelva vuelve a desaparecer. Se empuja, pero con más corazón que cabeza. Y la alegría local llegó a tales extremos que hasta el responsable de la mesa encargado de la transmisión para ‘básquet en vivo’ se permitía la licencia de comerse personales, tiros libres y puntos anotados a discreción, haciendo que la retransmisión de los instantes finales fuera patética.
Los riojanos se aferraron a la renta de diez puntos con rapidez y consiguieron mantenerla casi al final. Para la galería de cosas que no valen para nada, el mate de Williams con 4 segundos por jugarse, que nos permitió rebajar esa renta dejando claro que en Rioja ya nadie iba a defender lo más mínimo porque estaba ganado. Ahora nos queda el domingo. Jornada casera tras caer derrotados ante Huesca y Andorra, en esta fase. La sensación que da es la de que el trabajo ya estaba hecho, pasando de fase, y todo esto es el premio a nuestro esfuerzo porque el año que viene estaremos en LEB Plata si o si.. Si me estoy equivocando, que lo pague el CB Prat Joventut. Recuperemos a la afición ante los catalanes.
Ficha técnica:
CajaRioja 80
Busciglio (6), Holmes (8), Ott (19), Santana (19), De Santana (13) – Quinteto inicial – Mediano (0), Carreto (9), Arévalo (0), Rodríguez (4), Herrero (2).
Huelva la Luz 71
Rufián (3), Gómez (6), Nelson (10), Williams (6), Miller (2) – Quinteto titular – Martínez (5), Quero (7), Matemalas (14), Atef (2), Howard (16).
Incidencias: Partido jugado en el Palacio de los Deportes de La Rioja, ante unos 500 espectadores. Sin eliminados.
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