Esa fauna llamada internet
Antiguamente, para estar uno informado de todo lo que acontecía en nuestro Real Club Recreativo de Huelva había que tirar de la prensa, la radio y la televisión, en sus diferentes variantes. Entre noticias, tertulias y programas deportivos el aficionado podía conocer las últimas novedades de su equipo de una forma clara y directa. Pero ya se sabe que con el tiempo, nuestra sociedad evoluciona para mejor, y el ejemplo más claro lo tenemos con la entrada de internet. Esa herramienta, al alcance de cualquier persona, ha permitido que desde cualquier equipo informático se pueda recibir información y transmitirla, de muchas maneras y formatos.
Como es lógico, internet afectó al aficionado recreativista como en cualquier club de fútbol. Permitió que con la entrada de webs elaboradas por aficionados o por la prensa, estos pudieran congregarse en un mismo sentimiento y enriquecerse a través de la ya instaurada comunidad recreativista. Los recreativistas podían estar mejor informados que a través de la prensa convencional, ya que por internet la comunicación es más rápida y más eficaz, en la mayoría de los casos.
Todo esto permitió que con el paso del tiempo un puñado de páginas webs destacaran en el mapa albiazul, como las que más coparan la atención de los aficionados y curiosamente estas estaban comandadas por personas que eran ajenas al mundillo periodístico, pero que con su trabajo, dedicación y entrega han sabido ganarse el reconocimiento de aficionados y de los mismos profesionales. Bueno todos los profesionales no, pero sí de algunos..
Y es que un sector de dichos profesionales de la prensa no ve con muy buenos ojos que en su trabajo convivan día a día gente que se dedica a eso de informar, por simple afición y si ánimo de lucro alguno. Puramente por el amor a los colores azul y blanco y en algunos casos, como el mío concretamente, me ha permitido el privilegio de conocer en persona a verdaderos astros de la información deportiva onubense, a los que siempre he admirado leyendo sus noticias, artículos o oyéndoles sentar cátedra desde las ondas.
El club decidió en su día, no sin recibir críticas por ello, recompensar el trabajo desinteresado de estos aficionados con facilitarles el acceso para que pudieran recoger declaraciones y hacer fotografías. Las críticas en mi caso no son entendidas, ya que en teoría los que deben delimitar como funcionan y que normas tienen, son las personas encargadas de ello en el club y no la prensa.
Esta humilde casa siempre se ha caracterizado por una norma: No molestar a los profesionales, que son los que viven de esto. Por eso nunca se nos verá efectuar preguntas en rueda de prensa y siempre nos hemos mostrados receptivos para colaborar con cualquier compañero de un medio profesional, ya sea facilitándoles audios cuando nos lo han requerido o cediéndoles fotografías.
Se nos critica en alguno sitios de forofos e incluso de que todo este tinglao lo tenemos montado, los aficionados que nos dedicamos a esto de informar del Recreativo desde una web, con la única intención de entrar gratis al estadio. Craso y esperpéntico error, ya que de nuevo personalizando, como buenos aficionados que somos tenemos nuestro abono en la grada y ahí es donde seguimos a nuestro equipo porque el club solo facilita acreditaciones para gráficos a las webs no oficiales. Gracias a la colaboración de gente que sabe de esto de la fotografía, podemos gozar cada semana de nuestro propio material grafico, sin tener que recurrir al de nadie. Además, considero que nuestro caso es extensible al resto de aficionados con web propia, que se han hecho un hueco en la red de redes y que son de sobra conocidos en el recreativismo.
En definitiva, el mismo manido tema de siempre en la prensa deportiva de Huelva. Y digo esto porque desde muy joven llevo escuchando y leyendo lo mismo en este mundillo, del que nunca me permitiré el lujo de enjuiciar a la ligera. Ya me he equivocado demasiadas veces y por eso les respeto tanto. Ese tema ha sido, es y siempre será el intrusismo.
El intrusismo dentro de cualquier profesión es algo que irrita. Y yo lo comprendo perfectamente y es algo que quizás deba ser regulado de una vez por todas en Huelva, pero también hay que saber en qué ciudad estamos y como se llevan desarrollando las cosas. Muchísimos profesionales de esto, grandes profesionales, ejercitan la profesión de periodista sin tener ninguna titulación y la llevan ejercitando desde hace muchos años con mucho éxito. Podrá gustar o no gustar su estilo, pero hay que reconocer las cosas como son.
Lógicamente, habrá periodistas que no les guste el intrusismo que existe en internet. Respetable, pero en mi caso no es comprensible cuando en ningún momento se les crea problema alguno, al ser gente que no busca competir con ellos en ningún ámbito. Nadie podrá acusarnos de que ‘jugamos a ser periodistas’, cuando desde el primer momento o yo al menos así lo manifiesto, no somos periodistas y no pretendemos llegar a serlo. Nos basta con desarrollar nuestra afición e ir mejorando en lo que se pueda con el paso del tiempo.
Pero el problema puede darse cuando quieren intentar hacerse un hueco en la información albiazul en internet, tirando por tierra la labor realizada por aficionados, para encumbrar la suya. Por ese camino van mal porque ya en su día hubo intentos fallidos del mismo tema.
Desconozco si estas letras harán que me gane algún enemigo -que palabra más triste- más por decir lo que pienso, pero no me importa. Nuestro camino seguirá por el mismo sitio, defendiendo siempre lo que consideremos justo, ya sea la crónica de un partido o rompiendo una lanza a favor de la afición en todo esto que ha sucedido con Colunga, ya que al fin y al cabo somos aficionados, pero eso sí, que siempre intentarán hacer todo lo que hacen con la máxima profesionalidad posible. Porque él no ser profesional, no está reñido con la profesionalidad y el saber hacer las cosas, o al menos intentarlas hacer bien.
Y que no se olvide que siempre estará nuestra mano tendida para cualquiera que lo requiera, incluso para los que puedan estar disgustados con nuestra labor. Así mismo les deseo la mayor de las suertes en sus proyectos en esta fauna en la que se ha convertido internet y que esto les repercuta positivamente en sus carreras. Lo digo desde la humildad y desde el respeto que me profesan, pero remarcando que nosotros seguiremos ahí, compartiendo su día a día mientras el club nos lo permita. Nos lo hemos ganado.





