La hora del cambio
No cabe duda del papel fundamental que en la historia reciente del Recre han desempeñado Francisco Mendoza y Michael Dumois. Una gestión modélica en lo económico y en lo deportivo ha llevado a que el Recre disfrutara de tres temporadas consecutivas en Primera, todo un hito. Además del crecimiento institucional, de los que el nuevo estadio y la ciudad deportiva dan fé.
Pero no es menos cierto que los puestos desgastan, que el tener que enfrentarse siempre a los mismos problemas produce tedio y que las ideas se agotan con el paso del tiempo. Además el éxito es cruel, en el sentido de que crece tanto nuestra autoestima que hace que nos creamos siempre en posesión de la verdad. Y que abandonemos aquellos principios que fueron la base del éxito.
Y el éxito del Recre fue la modestia, apostar por jugadores y entrenadores con hambre para los que venir a Huelva era ilusionante. Jugadores modestos pero honestos y entregados. Pero el club quiso crecer. El ejemplo palpable de ésto es el ‘affaire’ Beto-Viqueira. Cuando el Recre se plantea fichar al portugues tras su cesión se produce el enfrentamiento con el gallego. Viqueira no entiende que a él, que había dado su mejor futbol en Huelva y era parte fundamental del éxito, se le negara un sueldo que se ofrecía sin problemas a un recien llegado. La directiva argumentaba que Beto había sido internacional con su pais, capitán del Sporting de Lisboa y que había que pagar su caché. Y ahí empezó el Recre, no a crecer, a hundirse.
Porque en busca de un deseado salto de calidad, se produjo una perdida de la personalidad del grupo. Es evidente que vino gente muy profesional (Sinama, Cazorla, …) pero eran un espejismo. La mayoría de lo que vino era gente para los que Huelva era una estación de paso (Carlos Martins, Maidana y tantos otros). Y el ambiente poliglota e internacional hizo que no hubiera unidad.
Desgraciadamente, en los últimos años, los desaciertos han sido excesivos, recordemos:
Caso Viqueira: El club es incapaz de negociar y solventar de manera adecuada el caso, de modo que el jugador se niega a jugar. La directiva se niega a dialogar con el representante del jugador e intenta poner a la afición en su contra.
Caso Beto: La directiva da a Beto lo que niega a Emilio, ‘mucha pasta’ y facilidades en su vida personal. El que debía ser bastión del salto de calidad, se acomoda y aprovecha las facilidades del club para dedicarse a la vida social y a lesionarse con asiduidad.
Puerta abierta a J.Peguero: Se abre la puerta al secretario técnico argumentando que el mercado que éste conocía ya no era del que se abastecería el Recre.
Fichajes mediocres: Abundancia de jugadores caros, pero escasamente comprometidos y de calidad discutible. Casos de Nef, Maidana, Varela, Congo, Gerard…
Caso Pampa Calvo: El jugador se niega a jugar para volver a Argentina. El club no sabe como tratar este tema.
Caso Nayar: lo que parecía un negocio, fichar a un prometedor mediocentro formado en Boca gratis, se convirtió en una pesadilla carísima por la indisciplina del jugador, la compensación a Boca y la rescisión del contrato.
Caso Akalé: El orgullo y altanería de una directiva que rompe las negociacions con Pedro León, revaloradísimo jugador revelación de los últimos años, para gastarse un millón de euros en Kanga Akalé.
Caso Ersen Martin: Se ficha a un jugador que está seis meses lesionado. Y cuando se recupera…
Fichaje de Victor Muñoz: Se busca un nombre en vez de un hombre. Primero se le permiten excesivas ausencias y luego se usa a la prensa propia para criticar ésto mismo.
Renovación de Manolo Zambrano: Tras salvarse el equipo de manera agónica gracias a la ‘tolerancia’ del Valladolid, se precipita la directiva renovando a un entrenador sin experiencia en Primera, Segunda ni Segunda B.
Fichaje de Adrián Colunga: El Recre necesita un crack joven que revalorizar, pero termina pagándo casi tres millones de euros por un jugador con un sólo año de experiencia en segunda división.
Fichaje de Lucas Alcaraz: Se cesa a Zambrano en la sexta jornada para fichar a un entrenador no querido por la afición, especialista en no gestionar bien los vestuarios, cuando se sabía que el del Recre era un polvorín.
Fichaje de Javi López: Se cesa a Oscar Arias, se ficha a Serrano y se le permite que fiche a un entrenador que acaba de descender a un histórico a Segunda B.
Incapacidad financiera: La dependencia política cierra puertas de muchos organismos y empresas, no se trata bien el marketing, no se generan nuevos recursos.
Deuda de cuatro millones de euros: Un lastre con el que difícilmente podemos plantearnos a corto plazo la vuelta a Primera.
Junta Directiva personalísima: Escasez de efectivos en una Junta Directiva que ha ido incluso menguando con el paso de los años.
Incoherencias: Se da la espalda de manera absurda a un interesante proyecto en Senegal y se ficha a Pablo Longoría para que se encarge de fichar a través de la parabólica…
Es evidente que también ha habido aciertos en estos últimos años, pero dada la escasez de masa crítica en la prensa onubense, he preferido destacar lo, desgraciadamente, mucho que se ha hecho mal.
En definitiva, que los puestos desgastan, que el tener que enfrentarse siempre a los mismos problemas produce tedio y que las ideas se agotan con el paso del tiempo. Además el éxito ha sido muy cruel, en el sentido de que hace que nos creamos siempre en posesión de la verdad. Y que abandonemos aquellos principios que fueron la base del éxito.





